miércoles, septiembre 8

Para qué el reloj, si siempre son las 10.

Me di cuenta que cuando te dan un cachetazo de sinceridad, te bajan de la nube en la que estás. La amargura se te queda atravesada en la garganta y las lágrimas quieren brotar a granel...las contonés, pero en cuánto te mirás la cara te das cuenta que hoy no fue tu día.
A pensar que mañana será otro día, que esto no va a cambiar, pero que la actitud tiene que ser distinta y que hay que apuntar las cosas a otro lado. Que nadie te va a tirar abajo, que es es sólo una cuestión de tenerse fe y quizás lo mejor sea dejar correr el tiempo como corre el humo por las venas en esas noches de descontrol.
Pero pensás en frío un segundo después y decís : "La puta madre quizás esto no es lo mío, hasta cúando voy a seguir cometiendo errores que me traban". La verdad es que hoy sí, el animo lo tengo por los tobillos, sólo quiero que este día termine.
Pido perdón a los que se bancaron mi cara de orto hoy...sepan entender que soy un gil marca ACME!

1 comentario:

  1. Que nadie te va a tirar abajo, que es es sólo una cuestión de tenerse fe y quizás lo mejor sea dejar correr el tiempo como corre el humo por las venas en esas noches de descontrol.


    Es muy complicado hacerle caso a las palabras

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Acordes desafinados